NOSOTROS

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No voy a hablar de nosotros.
Prefiero contarte por qué nació Entralia Capital.

No voy a hablar de nosotros.
Prefiero contarte por qué nació Entralia Capital.

No voy a hablar de nosotros.
Prefiero contarte por qué nació Entralia Capital.

Daniel Gual

Director de Entralia Capital

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Te voy a contar una cosa.


Mi sueño no era trabajar en un fondo de inversión.

Ni empezar mi carrera estructurando operaciones de millones de euros.


Empecé en el sector inmobiliario en 1994. Tenía 19 años y, como casi todos cuando empiezan, más ganas que experiencia.


Desde entonces he visto de todo.


He vivido años en los que parecía que todo se vendía solo.

He visto desaparecer entidades financieras que parecían intocables.

Crecimos con eso de que «el ladrillo nunca baja».

Y bajó tanto que hasta nos tropezamos con él.


Siempre he tenido una obsesión: que las buenas operaciones no se quedaran por el camino.


Durante más de 25 años, todas las financiaciones que cerré tenían el mismo apellido: banco.


Si el banco decía que sí, la operación seguía adelante.

Si decía que no… ahí terminaba todo.


Hasta que tuve la oportunidad de dirigir el área de Baleares y la Comunidad Valenciana de TQ Alternative Investment.


Y ahí me cambió la película.





Por primera vez me senté al otro lado de la mesa.


Fue allí donde aprendí cómo piensa quien pone el dinero.

Cómo analiza una operación.

Qué mira.

Qué le preocupa.

Y qué necesita para decir que sí.


Y entonces lo vi claro.


Muchas operaciones no fracasan porque sean malas.

Fracasan porque están mal planteadas.

Porque nadie se ha sentado a trabajarlas de verdad.


Porque el promotor habla un idioma, el inversor otro y el banco otro completamente distinto.


Y alguien tiene que aterrizar todo eso y darle forma para que tenga sentido para todos.


Por eso nació Entralia Capital.


¿Intermediamos? Claro. Como hace un banco con sus clientes, un fondo con sus inversores o incluso un supermercado con los productores.


La diferencia está en lo que haces entre una parte y la otra.


Entendemos la operación, le damos forma y trabajamos para que sea sólida y tenga sentido para todos.


Para que las buenas operaciones encuentren la forma de seguir adelante.





Vamos.

Arquitectura financiera,
no intermediación

En 12 minutos sabemos por dónde empezar.